Los días nublados en verano de Juan José
Don Juan José Recabarren y su rubia y adorable Blanca Mackenna, hicieron las maletas y mandaron al jardinero a cargar la camioneta para viajar a Cachagua en compañía de sus cuatro blondos retoños, la nana de los crios y "Yoli", la cocinera.
"Juanjo", como lo llaman los amigos del tennis, estaba decidido a pasar dos semanas alejado de la oficina y deleitarse con el sol de la Quinta Región. Quería dormirse con el ruido del mar, broncear sus piernas, que los niños hicieran castillos de arena y de paso ver en el cuerpo de la Blanquita qué tal había quedado la "inversión" que hicieron con el Dr. Schiavetti
Así con bermudas puestas y sus sandalías de cuero, Juanjo, Blanquita, los crios y las empleadas se montaron en el vehículo y partieron hacia Cachagua, no aguantándose las ganas de llegar a empilucharse y lanzarse a la piscina o bien bajar a la playa.
Tras un par de horas de viaje, unas paradas al baño y algunas llamadas de los ineficientes de la oficina, Juanjo y prole llegaron hasta la su condomio. Los blondos niños se sacaron como enajenados la ropa y partieron a la piscina con sus nuevos juguetes inflables de agua. Blanquita, más rubia que nunca y con bronceado de solarium, dio órdenes a las nanas y luego se fue a pasear por la piscina con su escultural nuevo cuerpo que le había regresado las tetas a tierra firme y que ya no tenía rastros de celulitis ni grasa en ningún sitio.
Juanjo, en cambio, ayudó a las nanas a descagar el equipaje y tras una hora de "acomodamiento" logró bajar a la playa y disfrutar de dos horas de sol y arena.
Al final del día, Juanjo decidió iniciar la temporada de verano con un suculento asado al que invitaron a los vecinos de la casa del frente : los García Huidobro- Schilling.
Blanquita se puso un top y unos jeans ajustiadísimos que la hacian ver como la hermana mayor de Juan José, Estela, María Daniela y Laurita, los niños de la casa. Las nanas por su parte se tomaron el pelo y se vistieron con sus uniformes comprados en el Unimarc de Vitacura.
Fue una noche espectacular. "Grosa" en palabras de Eduardo García-Huidobro quien, como cada año, retornó a su casa algo pasado de copas. "Es que se relaja tanto acá el gordo", dijo Loreto Schilling, al momento decir Adiós.
"Juanjo", como lo llaman los amigos del tennis, estaba decidido a pasar dos semanas alejado de la oficina y deleitarse con el sol de la Quinta Región. Quería dormirse con el ruido del mar, broncear sus piernas, que los niños hicieran castillos de arena y de paso ver en el cuerpo de la Blanquita qué tal había quedado la "inversión" que hicieron con el Dr. Schiavetti
Así con bermudas puestas y sus sandalías de cuero, Juanjo, Blanquita, los crios y las empleadas se montaron en el vehículo y partieron hacia Cachagua, no aguantándose las ganas de llegar a empilucharse y lanzarse a la piscina o bien bajar a la playa.
Tras un par de horas de viaje, unas paradas al baño y algunas llamadas de los ineficientes de la oficina, Juanjo y prole llegaron hasta la su condomio. Los blondos niños se sacaron como enajenados la ropa y partieron a la piscina con sus nuevos juguetes inflables de agua. Blanquita, más rubia que nunca y con bronceado de solarium, dio órdenes a las nanas y luego se fue a pasear por la piscina con su escultural nuevo cuerpo que le había regresado las tetas a tierra firme y que ya no tenía rastros de celulitis ni grasa en ningún sitio.
Juanjo, en cambio, ayudó a las nanas a descagar el equipaje y tras una hora de "acomodamiento" logró bajar a la playa y disfrutar de dos horas de sol y arena.
Al final del día, Juanjo decidió iniciar la temporada de verano con un suculento asado al que invitaron a los vecinos de la casa del frente : los García Huidobro- Schilling.
Blanquita se puso un top y unos jeans ajustiadísimos que la hacian ver como la hermana mayor de Juan José, Estela, María Daniela y Laurita, los niños de la casa. Las nanas por su parte se tomaron el pelo y se vistieron con sus uniformes comprados en el Unimarc de Vitacura.
Fue una noche espectacular. "Grosa" en palabras de Eduardo García-Huidobro quien, como cada año, retornó a su casa algo pasado de copas. "Es que se relaja tanto acá el gordo", dijo Loreto Schilling, al momento decir Adiós.
Y mientras las nanas comenzaban a hacer la latera tarea del" después de...", Juanjo y Blanquita se acostaron tranquilos y relajados en su cama king de veraneo. Encendieron la tele, regalonearon un ratito. Juanjo se puso cachondo con las tetas bronceadas de la Blanquita así que tiraron y finalmente se durmieron confiados en que mañana a primera hora tendrían dos semanas de arena, mar y sol... mucho sol.
Pero lo que ninguno de ellos sospechaba es que desde la última semana de enero la costa ed la Quinta Región se cubrió de nubes y la playa dejó de ser una alternativa.
Con frio, viento y nada de sol, Juanjo pensó que quizás mañana el astro rey volvería a brillar para él y su prole. Pero no. Los días continuaron siendo grices y para desgracia suya, los niños no salían de la casa y ni siqueira podía tirarse en paz a la Blanquita que estaba realmente buena.
Así que ya al décimo día de nubes se aburrió y propuso regresar a Santiago. Pero los niños y Blanca se opusieron. Los primeros porque no les importaba bañarse en la piscina temperada ni tampoco jugar playstation hasta altas horas de la noche y la segunda porque estaba "pasándolo de maravillas con la Loreto, Vicky Monckenberg, la Lupe Estrada y la Carmen Goitía en las clases de pilates junto al mar".
Y así, con los crios y la mujer entusiasmados en alguna actividad, Juanjo y los otros esposos del condomonio no tuvieron más remedio que ir a jugar golf y esperar hablando las mismas huevadas de la oficina hasta que las mujeres terminaran de dejarse manosear por el maestro pilates y los cabros chicos se durmieran raja para luego por fin tirárselas. Sin embargo, la falta de sol hace estragos en las hormonas de las féminas y éstas no tenían ganas de que sus panzones maridos se las jodieran en la noche.
Pero lo que ninguno de ellos sospechaba es que desde la última semana de enero la costa ed la Quinta Región se cubrió de nubes y la playa dejó de ser una alternativa.
Con frio, viento y nada de sol, Juanjo pensó que quizás mañana el astro rey volvería a brillar para él y su prole. Pero no. Los días continuaron siendo grices y para desgracia suya, los niños no salían de la casa y ni siqueira podía tirarse en paz a la Blanquita que estaba realmente buena.
Así que ya al décimo día de nubes se aburrió y propuso regresar a Santiago. Pero los niños y Blanca se opusieron. Los primeros porque no les importaba bañarse en la piscina temperada ni tampoco jugar playstation hasta altas horas de la noche y la segunda porque estaba "pasándolo de maravillas con la Loreto, Vicky Monckenberg, la Lupe Estrada y la Carmen Goitía en las clases de pilates junto al mar".
Y así, con los crios y la mujer entusiasmados en alguna actividad, Juanjo y los otros esposos del condomonio no tuvieron más remedio que ir a jugar golf y esperar hablando las mismas huevadas de la oficina hasta que las mujeres terminaran de dejarse manosear por el maestro pilates y los cabros chicos se durmieran raja para luego por fin tirárselas. Sin embargo, la falta de sol hace estragos en las hormonas de las féminas y éstas no tenían ganas de que sus panzones maridos se las jodieran en la noche.
saludos de un periodista en paro. Desde España, un abrazo
Posted by
Raúl Ramírez |
11:53 PM
traten de hacer mas amigable el blog.. tiene colores muy chichientos.... Tratando de ser famoso.. sirchanquino.
Posted by
sirpablop |
8:52 PM
que buena foto a la realidad de mi jefe y el jefe de quizás cuantos empledos de segunda que existimos en chile .xD
notable. ;)
Posted by
iMhirion! |
4:48 PM
saludos de una pseudo periodista con vocación
lau
Posted by
MaGaStYLe |
10:56 PM
Qué triste la historia, pobre Juanjo.
Lo bueno de ser periodista, igual, es tener la certeza de que no terminaremos como él.
Saludos, gente.
Posted by
JP |
11:45 PM
estoy esperando algo mas...!
Posted by
iMhirion! |
6:12 PM
POBRE JUANJO jaja me gustó el relato, el pobre después de trabajar todo el año, poder pagar la casa en la playa y todo los gastos de la familia, ni siquiera pudo tirarse a su señora tranquilo, un pobre "#$% jajja. me gustó el relato....adiosin, seguiré leyendo otros.
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SONY_EXTREME |
4:07 AM
Me gustó tú forma de relatar la historia, y creo que a varios nos ha pasado un hecho similar de que los planes se nos van a la basura.
Saludos
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ceci |
10:02 AM
Es uno de los mejores blog que he leido en ene tiempo. En fin, veo que la actividad se ha parado, espero que esten de vuelta pronto.
Posted by
J. Andrés Lezana |
3:25 PM
Muy bueno el relato. Es una crítica o un disparo de sarcasmo?.mmm...
Debe ser así la realidad de ese tipo de personas, bonachonamente hablando.
Saludos...!
Posted by
Salón de la Infamia |
1:21 AM